Guadalajara domina el Clausura 2026 y consolida su liderato con autoridad
El Guadalajara logró una victoria agónica ante el Monterrey en un partido que, aunque comenzó con dominio claro del equipo visitante, terminó envuelto en una tensión extrema. Desde los primeros minutos, el Rebaño mostró una superioridad notable en el ataque, moviendo el balón con precisión y generando oportunidades claras. La ventaja llegó al minuto 18, cuando Armando “La Hormiga” González, con un remate certero dentro del área, abrió el marcador tras recibir un pase milimétrico de Ángel Sepúlveda. El conjunto tapatío no se conformó con el gol y siguió presionando, limitando las opciones del Monterrey, que apenas logró acercarse al arco rival en la primera mitad.
La segunda parte comenzó con el Guadalajara ampliando su ventaja de manera contundente. Al minuto 46, José Castillo aprovechó un rebote en el área para marcar el 0-2, y apenas nueve minutos después, Bryan González sorprendió a todos con un disparo desde fuera del área que se coló por la escuadra, dejando el marcador en 0-3. En ese momento, parecía que el partido estaba resuelto, pero el Monterrey, lejos de rendirse, encontró un segundo aire en los minutos finales.
La reacción de los locales llegó al minuto 88, cuando Uros Djurdjevic descontó con un cabezazo potente tras un centro desde la banda. El gol encendió las alarmas en el Guadalajara, que de pronto vio cómo el partido se complicaba. En el tiempo de descuento, la presión del Monterrey se hizo sentir con mayor intensidad. Ricardo Chávez marcó el 2-3 al minuto 93, acercando a los Rayados de manera peligrosa y obligando al Rebaño a replegarse en defensa. La tensión alcanzó su punto máximo al minuto 98, cuando Djurdjevic tuvo una oportunidad clara para igualar el marcador, pero su remate fue desviado en el último instante por la defensa tapatía.
El pitido final llegó como un alivio para el Guadalajara, que, pese a la victoria, dejó más dudas que certezas en su capacidad para cerrar partidos. Los tres puntos obtenidos son valiosos, especialmente en una temporada donde cada encuentro suma, pero el equipo dirigido por Fernando Gago deberá trabajar en su solidez defensiva en los minutos finales. Por su parte, el Monterrey demostró una vez más su capacidad de reacción, aunque su lentitud para despertar en el segundo tiempo le costó caro. El partido, que prometía ser un trámite para el visitante, terminó convertido en un duelo de infarto, recordando que en el fútbol nada está escrito hasta el último segundo.